Envidia: la semilla del mal

Publicado: 20 enero, 2017 en Sin categoría

Con mi toga y mis tacones

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Hemos dedicado muchos estrenos a los buenos sentimientos. Y hasta a los no tan buenos, pero recomendables, como la paciencia o la tranquilidad, que en dosis pequeñas son sanos pero en grandes dosis pueden llevar a la abulia. Pero no todo es de color de rosa, ni mucho menos. Ni en el teatro ni fuera de él. Y en el mundo del espectáculo se ve especialmente, en ocasiones, ese monstruo verde llamado envidia que todo lo envenena. Matar por un papel, como las coristas que ponían la zancadilla a la vedette principal con tal de sustituirla. O como aquella chalada de Atracción fatal, dispuesta a todo con tal de arrebatar a la otra el hombre que quería para sí.

¿ Quién no ha padecido alguna vez de envidia, aunque sea de esa que llaman sana? ¿Quién no podría haber dicho en alguna ocasión que Un monstruo viene a…

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