Entre procesiones y fogones

Publicado: 27 marzo, 2015 en Sin categoría

el calzador

Cuando mi madre nos daba el pan repartía amor. Joël Robuchon

Llega la Semana Santa, tiempo de oración, de recogimiento, de pasos y silencios. Llega sigilosa, unas veces en marzo y otras en abril. Y siempre que llega lo hace con olores y sabores que, de año en año, nos hacen recordar momentos de nuestra niñez.

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Para mi, la Semana Santa significaba vacaciones y la mezcla de dos pueblos: el granaíno y el mallorquín. Esa semana la solíamos pasar en Granada disponiendo mesa para unos 25 comensales. Y allí disfrutábamos del potaje de vigilia, de la tortilla de patatas, del bacalao en salsa de tomate con pimientos rojos asados, de las natillas y del arroz con leche. Era un tiempo de vigilia que mi querida madre, Mercedes, nos hacía respetar escrupulosamente y que ninguno se lo podía saltar desde el inicio de la Cuaresma hasta el Domingo de Resurrección.

Los…

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